Cada día se forman más de 5000 tormentas alrededor del mundo. Solo en México, cada año caen más de 1,300,000 rayos que ocasionan graves daños materiales, ecológicos (el 5 % de los incendios son provocados por ellos) y humanos (entre 10 y 15 fallecidos al año).

A causa de todo esto, los humanos llevamos siglos luchando contra este fenómeno de la naturaleza. Un punto de inflexión sería el año 1749 cuando Benjamin Franklin defendió la hipótesis de que las tormentas eran un fenómeno eléctrico y propuso la idea de utilizar varillas de acero en punta para protegerse de los rayos.

Además de inventar el pararrayos, presentó la teoría del fluido único en la que explicaría los dos tipos de electricidad atmosférica: la positiva y negativa. Sus teorías no serían rebatidas hasta 1919 cuando Nikola Tesla definió correctamente el funcionamiento del pararrayos, estableciendo un modelo que seguirían todos los aparatos de este tipo durante el siglo siguiente: ionizar el aire a partir de un campo eléctrico natural generado en el suelo por la tormenta, con el objetivo de excitar y captar los rayos que pudieran caer en la zona que se desea proteger.

Este sería el modo más extendido de protegernos de los rayos durante el siglo siguiente pero estaba lejos de ser perfecto. Por el proceso anteriormente explicado, el objetivo del pararrayos es contrario a lo que su nombre indica puesto que están diseñados para atraerlos; con todos los riesgos que esto conlleva.

Por todo ello, en Grupo Mecsa se cree que la mejor solución para evitar los daños causados por un rayo no es atraer a estos a zonas seguras sino directamente impedir que caigan en zonas donde su impacto pueda ser especialmente peligroso.

El Rayos-NO, es el único Sistema de Protección contra Descargas Atmosféricas y Protector Electromagnético que evita el impacto del rayo sobre la estructura que protege y, además, minimiza entre un 60 y un 90% los efectos indirectos producidos por los pulsos electromagnéticos que generan los rayos cuando caen fuera de su rayo de cobertura. (Si quiere saber más información sobre este dispositivo, presione aquí).

La manera que tiene de lograr esto es equilibrando o compensando el campo eléctrico variable existente en su entorno, lo que evita que se genere el trazador ascendente en el DDCE y en la estructura que protege.

Ventajas de usar el Pararrayos Rayos-NO de Dinnteco:

  • Elimina el riesgo de impacto directo del rayo.
  • Minimiza los efectos de los pulsos electromagnéticos (PEM).
  • Garantiza la continuidad de la actividad.
  • Garantiza la seguridad de personas e instalaciones.